Funcionalidad en escasos metros cuadrados

Funcionalidad en escasos metros cuadrados

7 reformas que te enseñarán cómo aprovechar el espacio en casa

Las hemos seleccionado para que sirvan de inspiración a aquellos que en casa quieren optimizar hasta el último metro cuadrado.

Capacidad de almacenaje | Lara Pujol - Interiorisme & Projectes de Disseny

Porque pequeño no tiene que ser necesariamente sinónimo de limitado, hemos seleccionado siete proyectos que no sólo sacan el máximo partido al espacio disponible, sino que consiguen convertirlo en ambientes con personalidad propia. Altillos, elementos escamoteables, sistemas deslizantes, muebles de doble uso… Todo vale para ganar metros útiles.

Cuestión de altura. 30 metros cuadrados era todo lo que tenía la interiorista Lara Pujol para crear una vivienda que, gracias al aprovechamiento de la altura de las estancias y a una estudiada distribución, aporta mucha sensación de amplitud. Para ello, ha diseñado un altillo de obra que alberga poco más que la cama doble. Debajo se ha encajado el sofá, la pieza más voluminosa de la zona de día.

La capacidad de almacenaje se ha solucionado con un gran armario de puertas correderas con unos frentes personalizados mediante una fotografía de gran formato. Sobre éste, un altillo al que se puede acceder mediante la misma escalera que conduce al dormitorio ofrece capacidad extra para guardar elementos voluminosos. La cocina, compacta pero destacada mediante el intenso tono de rojo de sus frentes, aprovecha el entrante situado en el otro extremo del salón.

A medida. Si no hay espacio suficiente para integrar un altillo de obra, son muchas las soluciones que elevan la cama para ganar espacio útil debajo. En este caso, el hueco liberado funciona como un espacioso vestidor. La sensación de amplitud se ve potenciada por la escalera volada de acceso a la cama.

Tres en uno. El mobiliario a medida siempre aprovecha mejor el espacio disponible. Lo ideal es que incorpore soluciones abatibles y escamoteables. Un buen ejemplo de ello es esta compacta pero completa zona de estar: compuesta por un sofá, mesa de centro y dos versátiles pufs. Estos tres últimos elementos encajan bajo el sofá, quedando ocultos cuando no se necesitan y liberando la zona frente a éste.

Elementos que encajan | Géraldine Laferté

El espacio liberado al recoger la mesita de centro y los pufs funciona como zona de despacho, gracias a la mesa abatible integrada en la pared.

Este mismo sistema es el que sigue la cama dispuesta sobre el sofá. Durante el día no es más que un cálido panelado de madera. De noche se convierte en un completo dormitorio al que la estantería empotrada en la pared del cabecero aporta la suficiente superficie auxiliar.

Las soluciones escamoteables | Churreria Photography

Noche y día. Las soluciones escamoteables resultan muy versátiles, sobre todo cuando se trata de muebles voluminosos como las camas. En este pequeño ático, una ingeniosa solución que oculta la cama doble bajo la terraza elevada permite utilizar el mismo espacio como salón, comedor y estudio durante el día. Por la noche, sin embargo, se convierte en un dormitorio. La estructura de la cama se ha diseñado para que, durante el día y recogida en el interior de la terraza, funcione como escalera de acceso a este espacio exterior de la vivienda y como banco de gran capacidad junto a la mesa del comedor.

Almacenaje de la vivienda | Churreria Photography

De noche, el espacio central de la vivienda se convierte en una amplia suite que cuenta incluso con una zona de despacho –de nuevo mediante un plano de trabajo abatible–. Y, para hacer aún más versátil el conjunto, el interior de la cama cuenta con espacio de almacenaje extra.

Sistemas modulares. La necesidad de aprovechar todos los metros útiles de la vivienda durante todos los momentos del día, sin que haya estancias desaprovechadas o de poco uso, cobra todo su sentido en este sistema modular a medida, diseñado por el estudio PKMN, compuesto por tres contenedores de madera contrachapada que se deslizan por unas guías industriales y cumplen distintos usos.

El mismo espacio libre entre los módulos puede utilizarse como sala de estar, biblioteca, comedor, cocina o incluso dormitorio con solo extraer el elemento necesario, ya sea la mesa, la cama o los electrodomésticos. Además, la gran capacidad interior de los contenedores permite resolver por completo el almacenaje de la vivienda, situada en el norte de Madrid.

El mismo espacio libre | EME157

Visto y no visto. Mucho más sencilla a nivel técnico, pero igualmente práctica, es la propuesta del estudio EME 157. Si bien los espacios abiertos son los grandes aliados de los pisos pequeños, en ocasiones conviene poder cerrarlos.

Para disfrutar de ambas opciones, la cocina se diseñó abierta al salón comedor. Destaca el módulo que alberga al tiempo una isla de trabajo y una completa zona de almacenaje. Un original frente corredero acristalado y pintado de pizarra oculta la alacena cuando está abierta y permite cerrar la estancia, aunque dejando pasar la luz, cuando así se desee.

Elementos de transición. Situada en la zona de paso hacia el salón comedor, la cocina se integra en este pequeño apartamento abierto mediante un módulo de escasa profundidad que reviste la pared de enfrente con una instalación volada para hacerlo más ligero. Este último, si bien apenas ocupa espacio útil en el conjunto, ofrece una versátil superficie auxiliar que puede funcionar como mueble de recibidor en la entrada de la vivienda, como barra de desayunos frente a la cocina o como bar en la zona de estar, además de permitir guardar cosas en su interior.

Consulta el artículo original en Houzz.

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